El artículo publicado por Selecciones Veterinarias —“El escrache digital: una patología sociojurídica que afecta la lex artis veterinaria” de la Dra. Lorena Laprebende— aborda una problemática creciente que atraviesa a los profesionales veterinarios: la exposición y el descrédito público en redes sociales, muchas veces a partir de información parcial o distorsionada.
En su desarrollo, la autora analiza cómo el llamado escrache digital puede vulnerar derechos fundamentales como el honor, la reputación y la dignidad profesional, y de qué manera el entorno digital amplifica el impacto de este tipo de agresiones. Los primeros apartados del trabajo presentan el marco jurídico y ético del tema —las tensiones entre libertad de expresión y derecho al honor, las vías legales para reclamar reparación y la necesidad de conservar evidencia digital—, estableciendo la base para comprender un fenómeno que afecta directamente el ejercicio de la lex artis veterinaria.
De la reacción a la prevención: estrategias proactivas
En los puntos 5 y 6, Laprebende propone pasar de una postura defensiva a una actitud proactiva frente al entorno digital. La autora invita a los veterinarios a fortalecer su resiliencia profesional mediante una serie de acciones preventivas:
- Profesionalizar la comunicación con los tutores de animales, incorporando en los consentimientos informados cláusulas sobre tratamiento de datos personales, uso de imágenes y límites de responsabilidad.
- Establecer canales internos de reclamo o consulta dentro de las clínicas o consultorios, que permitan atender las insatisfacciones antes de que escalen a las redes sociales.
- Construir una reputación online positiva, promoviendo reseñas genuinas de clientes satisfechos y manteniendo una presencia digital activa, ética y educativa.
- Monitorear y proteger la identidad digital, aplicando medidas básicas de ciberseguridad y revisando periódicamente los procedimientos legales y comunicacionales con asesoramiento profesional.
Defender la lex artis en la era digital
Finalmente, la autora destaca que el escrache digital constituye una “patología sociojurídica” que exige respuestas colectivas y profesionales. En un contexto donde la información circula con velocidad y sin filtros, proteger el prestigio profesional es una obligación ética: cuidar la imagen del veterinario es también cuidar la confianza social en la medicina veterinaria.
Desde FECOVET, acompañamos esta reflexión y alentamos a todos los colegas a adoptar estrategias de prevención digital y comunicación responsable, fortaleciendo así la defensa de nuestra profesión y de los valores que la sustentan.
Podés leer el artículo completo en Selecciones Veterinarias.



