En las últimas semanas, se encendieron alertas sanitarias por un crecimiento en los casos de leptospirosis. Desde el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires (CVPBA) se advierte que es un momento crítico para reforzar las estrategias de prevención, vigilancia y educación comunitaria.
El caso preocupante
- Recientemente se confirmó el fallecimiento de un trabajador en Ensenada (Provincia de Buenos Aires), que desarrolló leptospirosis tras realizar tareas de zanjeo y limpieza en una zona inundada.
- Según el Boletín Epidemiológico Nacional (SE 34, 2025), se notificaron 1.549 casos sospechosos de leptospirosis en humanos, de los cuales 134 fueron confirmados o probables.
- Las provincias más afectadas son Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, que concentran el 85 % de los casos confirmados o probables.
- Además, se reportan casos en animales domésticos: el Ministerio de Salud informó más de 500 notificaciones en perros, con más de 100 confirmados.
¿Qué es la leptospirosis y cómo se transmite?
- La leptospirosis es una enfermedad causada por bacterias del género Leptospira, que pueden vivir en la orina de roedores, perros, vacas, cerdos y otros animales.
- Se contagia principalmente por contacto con agua, barro o suelos contaminados con orina infectada, especialmente en zonas inundadas o con deficiencias de saneamiento.
- Para las personas, los síntomas iniciales muchas veces son inespecíficos: fiebre, dolores musculares, malestar general.
- En casos graves, puede haber ictericia, hemorragias, insuficiencia renal o hepática.
- El período de incubación puede extenderse hasta 15 días, por lo que los síntomas pueden aparecer semanas después del contacto.
¿Por qué es tan importante prevenir ahora?
- Aumento del riesgo ambiental
Las inundaciones, la acumulación de agua estancada y los terrenos anegados —que pueden estar contaminados con orina infectada— elevan enormemente el riesgo de transmisión. - Reservorios animales activos
Los roedores son los principales portadores, pero también se detectaron casos en perros, lo que evidencia una circulación activa de la bacteria tanto en ambientes urbanos como rurales. - Dificultad para el diagnóstico temprano
Los síntomas iniciales se parecen a los de una gripe o resfrío, lo que puede retrasar el diagnóstico y el tratamiento. - Potencial de mortalidad
Como se vio en el caso reciente en Ensenada, la leptospirosis puede evolucionar hacia formas graves con falla multiorgánica si no se detecta ni trata a tiempo. - Papel decisivo de los veterinarios
Los veterinarios son actores clave para:
- Respaldo técnico institucional
El Ministerio de Salud de la Nación ya brinda soporte técnico para el manejo de leptospirosis, coordinando con laboratorios de referencia y niveles locales para fortalecer la vigilancia.
Medidas clave para prevenir
Desde un enfoque “Una Salud”, es fundamental implementar acciones concretas que involucren tanto a la comunidad como a los profesionales veterinarios y sanitarios:
- Control de roedores: fortalecer campañas de desratización en zonas de riesgo, eliminar basurales y escombros, mantener los espacios limpios
- Protección personal: usar botas de goma, guantes y ropa adecuada cuando se trabaja en zonas inundadas o con barro.
- Vacunación animal: donde esté disponible, vacinar a perros y animales de producción para reducir la circulación de la leptospira.
- Educación comunitaria: informar a las personas sobre los riesgos, cómo evitar el contacto con agua contaminada y cuándo pedir atención médica.
- Notificación y vigilancia: los veterinarios deben notificar casos sospechosos de leptospirosis en animales y colaborar con las autoridades de salud para la detección temprana.
- Coordinación institucional: promover mesas intersectoriales (salud pública, veterinaria, ambiente) para diseñar estrategias integrales de prevención.
El reciente caso fatal y el incremento de notificaciones de leptospirosis son un llamado de atención. No se trata solo de un brote aislado, sino de una señal de que las condiciones ecológicas y sociales están favoreciendo la circulación de esta zoonosis.
Para prevenir, es indispensable que los veterinarios no actúen solo como observadores, sino como protagonistas activos: en vigilancia, diagnóstico, educación y articulación institucional. La prevención de la leptospirosis no solo protege la salud animal, sino también la humana, especialmente en comunidades vulnerables.
Desde FECOVET y todos los colegios veterinarios, debe impulsarse con urgencia un esfuerzo conjunto para fortalecer las medidas de prevención y posicionar al profesional veterinario como un actor clave en la respuesta.



